Soledad Fernández Cano

SOLEDAD FENÁNDEZ CANO 1966. ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Sole nace en Benicarló en 1966. Su padre, originario de un pueblo de Cartagena se crió con una familia muy católica de Benicarlo . Su madre es originaria de Tronchón, Teruel, y de niña le tocaba pastorear el rebaño. Es una mujer emprendedora y decidida que se empeña en darles estudios a sus cuatro hijos. Sole estudia en un colegio de monjas y recibe una formación católica hasta que, en la adolescencia afronta su personal crisis religiosa. Compagina los estudios con diversos trabajos. En vacaciones se dedica a cuidar niños, a la hostelería o a trabajos del campo. Cursa Pedagogía en la Universitat Jaume I de Castelló, al tiempo que trabaja atendiendo niños en diversas instituciones, como la Penyeta Rotja. Logra trabajo en el Centro de Menores del Cabanyal. Posteriormente en la ONG Noves Llars, hasta que consigue plaza de educadora en el Ayuntamiento de Sagunto. El trato con menores en riesgo de exclusión le depara momentos intensos, de agradecimiento pero también de amargura.

La rebeldía de la adolescencia se transforma en reivindicación por las condiciones de trabajo en el centro de menores de Gandía, y toma cuerpo al afiliarse a Comisiones Obreras en 1991. Es elegida delegada en las listas de CCOO en 1995, e intensifica su labor en defensa de sus compañeras y compañeros con horas sindicales desde 1997. Participa en la negociación de varios convenios colectivos en los que intenta, entre otras cosas, que los varones dispongan de permisos para la conciliación de la vida familiar. Es elegida secretaria de Acción Sindical en la Federación de Servicios a la Ciudadanía en 2000 y de nuevo en 2009, teniendo que afrontar complejas negociaciones con la Administración Pública, como por ejemplo el cierre de la RTVV. Feminista convencida trabaja para incorporar más mujeres en puestos de responsabilidad, y en especial en la negociación de convenios colectivos.

HISTORIA DE VIDA DE SOLEDAD FERNÁNDEZ CANO

Soledad Fernández Cano. Capítulo 1. Origen y aprendizaje
Soledad Fernández Cano. Capítulo 2. sindicalismo y feminismo
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